Ir al contenido principal

Los Modelos Vivos: ¿Son invisibles?

  Los Modelos Vivos: ¿Son invisibles?

 Ultimamente tropiezo con muchos flyers de jams o actividades relacionadas al dibujo de la figura humana, donde se explica en detalle dónde se realiza el evento, cuál es el nombre del profesor o facilitador, quienes son los músicos que amenizan la reunión, y por supuesto, cuál es el valor de la entrada. No se nombra ni se etiqueta a los modelos, a pesar de su protagonismo en la actividad. Por qué no se reconoce su identidad y trabajo? La respuesta puede ser tan sencilla como patética: porque se invisibiliza la existencia artística del modelo. Muchos creen que ser modelo de arte es no hacer nada.

 Ser modelo profesional implica conocer el propio cuerpo y entrenarlo, actuar en consecuencia, familiarizarse con el vocabulario de las artes visuales (muchos modelos son dibujantes o pintores también, bailarines, actores, escritores);tener conocimientos de iluminación, de teatro, organizar eventos de dibujo o fotografía, ser gestores culturales. El desgaste físico es enorme y pueden aparecer lesiones relacionadas con la profesión. Trabajar de modelo vivo es mucho más que "animarse" a posar.

 También pudiera ser que para las sesiones contraten gente sin experiencia. Qué significa esto? Que probablemente le paguen dos mangos o nada. Esto se puede ver sobre todo en las escuelas de fotografía, donde a los modelos  les pagan con fotos, mientras las clases y cursos son arancelados. No se trata de un intercambio propiamente dicho (si les interesa el tema, lo trataré más adelante). En fin, escribo esto para alertar a los artistas y fotógrafos que van de buena fe a estos lugares y no saben cómo es la mano. No pagar el trabajo de los modelos ni mencionarlos me parece de tan mal gusto como si yo subiera una foto artística sin el debido reconocimiento de su autor.

 

 

 


Comentarios

Entradas populares de este blog

Lo que no te enseñan en los cursos "Para vivir del Arte "

  En los últimos años aparecieron cada vez más cursos para artistas que prometen enseñar cómo “vivir del arte”. También proliferan charlas, talleres y cuentas de redes sociales dedicadas al marketing artístico. Es evidente que se detectó una necesidad real: muchos artistas buscan herramientas para sostener su práctica más allá de la producción de obra. Durante mucho tiempo, la formación artística dejó de lado las dimensiones prácticas de la profesión y eso se terminó notando. Sin embargo, después de tomar varios de estos cursos, me encontré con una sensación persistente: se intentó llenar ese vacío, pero muchas veces el resultado se quedó corto. Casi todos insisten en los mismos temas: armar un buen portfolio, escribir un statement, aplicar a convocatorias, mejorar la presencia en redes sociales. No digo que eso no sea importante. Lo es. Pero no alcanza. También suele repetirse una frase bastante instalada: que los artistas no quieren “ensuciarse” con presupuestos, números o cuesti...

Investigación: El modelo vivo: una práctica central y olvidada en Rosario

   Ph: Enzo Kar   Desde hace años trabajo de manera directa con el modelo vivo en Rosario: como modelo, como organizadora y generando espacios donde esta práctica sigue activa.  En ese recorrido fui encontrando algo que se repite: es una actividad central en la formación artística, pero con muy poco registro, poca memoria organizada y, muchas veces, con sus protagonistas (especialmente los modelos) completamente invisibilizados. Por eso decidí iniciar una investigación y construir un archivo sobre el estudio de la figura humana con modelo vivo en la ciudad.  Durante décadas, artistas, estudiantes y docentes pasaron por talleres, clases e instituciones donde el cuerpo fue herramienta de estudio. Sin embargo, gran parte de esas experiencias no quedó documentada: los espacios cambiaron o desaparecieron, las dinámicas se transformaron y los nombres se fueron perdiendo.  Hay algo paradójico en esta práctica: es fundamental para la formación artística, pero rara ...

Las musas no hablan: la manipulación de la imagen de Simonetta Vespucci

 Cuando se menciona a Simonetta Vespucci en la historia del arte, casi siempre aparece envuelta en una narrativa romántica. Se la recuerda como “la mujer más bella de Florencia”, como inspiración de artistas y como encarnación de un ideal femenino que habría quedado inmortalizado en la pintura renacentista. Sin embargo, cuando se observa su historia desde una perspectiva contemporánea, surgen preguntas incómodas. ¿Hasta qué punto esa admiración fue simplemente admiración? ¿Y en qué momento esa fascinación colectiva pudo haber cruzado límites que hoy identificaríamos como formas de objetificación o apropiación de la imagen de una mujer? Simonetta vivió en una sociedad profundamente jerárquica, donde las mujeres tenían muy poco control sobre la manera en que eran representadas públicamente. Su fama se construyó en gran parte a partir de relatos masculinos: crónicas, poemas y celebraciones cortesanas que exaltaban su belleza. Pero prácticamente no contamos con registros de su propia v...