Ir al contenido principal

Fue protagonista de la foto más cara de la historia y murió en la pobreza







Hoy les traigo la bio de Kiki de Montparnasse:

✨ Nacida como Alice Prin, fue modelo, pintora, actriz, cantante, y la reina de París en los años '20.

Vivió con su abuela materna hasta los trece años, edad en la que viajó a París para reencontrarse con su madre, quien más tarde la echaría de su casa al enterarse que posaba como modelo de artistas.

Se convirtió en inspiración para artistas como Chaïm Soutine, Francis Picabia, Jean Cocteau, Toño Salazar, Foujita y el fotógrafo surrealista Man Ray, con el que mantuvo una larga relación (la fotografía "El violín de Ingres" se convirtió en la más cara de la historia).

Kiki también pintaba y realizó una presentación de sus obras en la galería Sacre du Printemps, la cual fue un éxito.
A los veintiocho años escribió sus memorias, de las cuales Ernest Hemingway hizo la introducción:
"Kiki reinó en esta era de Montparnasse con mucha más fuerza que la reina Victoria a lo largo de toda su existencia"

Luego del fracaso de su relación con Man Ray, Kiki se puso al frente de su propio cabaret, L'Oasis de Montparnasse. Sus problemas de adicción al alcohol y a la cocaína comenzaban a hacer estragos en su salud.

Salió de París durante la segunda guerra mundial, a su vuelta, casi nadie la recordaba y vagabundeaba ganándose la vida como cantante callejera y leyendo las manos de los turistas.

Murió poco tiempo después, en la pobreza, en 1953. Su amigo Foujita diría: - "Con Kiki los gloriosos días de Montparnasse fueron enterrados para siempre"


Comentarios

Entradas populares de este blog

Lo que no te enseñan en los cursos "Para vivir del Arte "

  En los últimos años aparecieron cada vez más cursos para artistas que prometen enseñar cómo “vivir del arte”. También proliferan charlas, talleres y cuentas de redes sociales dedicadas al marketing artístico. Es evidente que se detectó una necesidad real: muchos artistas buscan herramientas para sostener su práctica más allá de la producción de obra. Durante mucho tiempo, la formación artística dejó de lado las dimensiones prácticas de la profesión y eso se terminó notando. Sin embargo, después de tomar varios de estos cursos, me encontré con una sensación persistente: se intentó llenar ese vacío, pero muchas veces el resultado se quedó corto. Casi todos insisten en los mismos temas: armar un buen portfolio, escribir un statement, aplicar a convocatorias, mejorar la presencia en redes sociales. No digo que eso no sea importante. Lo es. Pero no alcanza. También suele repetirse una frase bastante instalada: que los artistas no quieren “ensuciarse” con presupuestos, números o cuesti...

Crónica del circuito muerto: el cementerio de los mails sin respuesta

  Mensajes sin responder, derivaciones infinitas y silencios que se acumulan. La burocracia como forma de funcionamiento en el campo artístico  Hay un momento, en la gestión artística, después de enviar suficientes mails, mensajes y propuestas, en el que algo se torna evidente: no es que una propuesta no interese. Es que muchas veces no llega a existir como instancia de intercambio.  A este fenómeno lo llamo “circuito muerto”.  El circuito muerto no llega a ser un rechazo ni una evaluación negativa. Es algo más difuso y, a la vez, más estructural: una cadena de derivaciones, silencios y respuestas parciales que nunca terminan de constituir un diálogo real.  Empieza de forma bastante estándar. Te doy un ejemplo: una escribe a una institución cultural o educativa. Puede ser una escuela de arte, un museo o un espacio de formación. La respuesta —cuando llega— suele ser cordial pero evasiva: “Por favor, enviar la propuesta al mail X”.  Ahí se produce el primer d...

Las musas no hablan: la manipulación de la imagen de Simonetta Vespucci

 Cuando se menciona a Simonetta Vespucci en la historia del arte, casi siempre aparece envuelta en una narrativa romántica. Se la recuerda como “la mujer más bella de Florencia”, como inspiración de artistas y como encarnación de un ideal femenino que habría quedado inmortalizado en la pintura renacentista. Sin embargo, cuando se observa su historia desde una perspectiva contemporánea, surgen preguntas incómodas. ¿Hasta qué punto esa admiración fue simplemente admiración? ¿Y en qué momento esa fascinación colectiva pudo haber cruzado límites que hoy identificaríamos como formas de objetificación o apropiación de la imagen de una mujer? Simonetta vivió en una sociedad profundamente jerárquica, donde las mujeres tenían muy poco control sobre la manera en que eran representadas públicamente. Su fama se construyó en gran parte a partir de relatos masculinos: crónicas, poemas y celebraciones cortesanas que exaltaban su belleza. Pero prácticamente no contamos con registros de su propia v...