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"Buscamos artistas" Cómo reconocer una convocatoria horrible

El primer indicio suele ser visual.

Flyers excesivamente cargados. Fondos dorados. Brillos. Logos repetidos hasta el infinito. Tres, cuatro, cinco tipografías conviviendo en una armonía imposible. Elementos que giran, titilan o flotan como si el diseño estuviera pidiendo auxilio.

Después viene el segundo indicio: la convocatoria.

Una invitación donde todo entra. Dibujo, pintura, escultura, arte textil, técnicas mixtas, collage, arte conceptual, arte experimental. Ningún criterio. Solo una amplitud tan generosa que empieza a resultar sospechosa.

Y entonces aparece la frase clave, la contraseña tácita del sistema:

“Solicitá las bases.”

Traducción no oficial pero ampliamente comprendida en el ambiente: averiguá cuánto cuesta participar.


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